Cómo ahorrar para comprar un coche

ahorrar para comprar un coche

Ahorrar para comprar un coche supone un gran peso para una economía doméstica. La rápida devaluación de su valor hace que muchos consumidores se planteen si merece la pena tener uno en propiedad. Pero hay quien necesita o prefiere tenerlo, por muchos motivos, y sin importar cuánto tenga que ahorrar.

Si eres de estas personas, y estás pensando en comprar un automóvil en los próximos meses, aquí te damos unos consejos para afrontar el ahorro.

Recuerda siempre que un coche no es una vivienda

La compra de un coche no es equivalente a la compra de una vivienda por muchas razones. La principal es que, mientras que una vivienda probablemente vea crecer su valor con el paso del tiempo, y por lo tanto su compra pueda considerarse una inversión, un coche familiar es un gasto.

El coche, tal y como dicen los expertos, se devalúa  nada más salir del concesionario. Un automóvil pierde, de media, el 60% de su valor durante los primeros años de vida.  Y esto es importante a la hora de planificar el ahorro y el techo de gasto.

Sé honesto con tus necesidades

Vamos a ser sinceros: la compra de un coche debería constituir uno de los actos más racionales de nuestra actividad de consumo… pero es raro que lo sea. Todo lo contrario, los coches son artículos con un alto componente aspiracional. Son marcadores de estatus y hay gente absolutamente fanática de la automoción, para quienes tener el coche de sus sueños es más importante que el día de su boda. Y lo respetamos.

Pero si hablamos de ahorrar, es importante saber para qué queremos un coche. Si necesitamos un coche grande, potente y de alta gama, o nos sería más práctico uno más pequeño y discreto. O si nos es más beneficioso tenerlo en régimen de propiedad o nos bastaría con un renting o un leasing.

Ahorra cuanto puedas para cubrir el importe de la entrada

Cuando compras una casa es imprescindible financiar su pago. Te hemos dicho en anteriores ocasiones que debes tener cuidado de no sobrepasar tu presupuesto. Pero, como hemos adelantado, una casa tiene muchas probabilidades de ganar valor, por lo que este incremento cubrirá el precio de los intereses.

Un coche, sin embargo, no lo hará. Si pides un crédito demasiado alto y lo fraccionas en demasiados plazos, te puedes ver en la situación de tener que seguir pagando un vehículo que ya no vale ni la cuarta parte de su precio original. Esto, sin duda, no es negocio.

Si quieres un coche, pero no lo necesitas urgentemente, resulta mucho más recomendable esperar y ahorrar todo lo posible. También te aconsejamos bajar las expectativas y optar por modelos más baratos, o incluso de segunda mano, en caso de que no tengas suficiente dinero.

Si no tienes al menos un 20% del valor del coche, para pagar la entrada, es mejor que esperes.

Establece tu objetivo de ahorro

Establecer un objetivo de ahorro es la estrategia universal para cualquier propósito financiero que te propongas.  En este caso debes atender a lo que hemos dicho más arriba: cuanto más ahorres y menos financies, mejor para tu salud económica. Así que piénsate bien qué modelo de coche deseas y cuánta entrada puedes permitirte en un plazo razonable.

A la hora de establecer este objetivo de ahorro, cuantifica también tus ingresos regulares y extraordinarios. No olvides añadir a la suma el coche viejo que, llegado el caso, dejarás como parte del pago, o si tienes alguna exención especial del IVA (por movilidad reducida, por ejemplo).

Si necesitas motivación, ten en cuenta que, a diferencia del ahorro para una vivienda, este objetivo es mucho más asequible y te será más fácil ver el progreso.

Tómate el ahorro para el coche como un gasto fijo

Esta es otra de las tácticas siempre presentes en nuestros consejos. Si ya conoces tu objetivo de ahorro, aparta una cantidad al mes que te permita alcanzarlo en un plazo factible. Asume que ese dinero es un gasto fijo, como la cuota del alquiler de tu vivienda, la tarifa del gas o el pago de Internet. Sírvete de una buena plantilla o una app para seguir el progreso.

Como siempre, te recordamos que hay métodos para hacerte más fácil el ahorro, como el Harv Eker, el método Kakebo, el reto de las 52 semanas, el 50-30-20

Practica el consumo inteligente

Y, por supuesto, mientras ahorras, compara modelos, gamas y precios de distintos concesionarios. Recuerda nuestras enseñanzas sobre consumo inteligente: persigue compras más económicas, que satisfagan necesidades reales y fomenten relaciones comerciales justas y sostenibles para el planeta. Haz  del pensamiento crítico tu principal herramienta a la hora de comprar un coche.

No renuncies a los vehículos de segunda mano o los de kilómetro 0, más económicos. Y a la hora de establecer el momento adecuado para la compra, ten en cuenta los ciclos comerciales de los vehículos: los concesionarios tienen objetivos de venta anuales; si no los cumplen, a veces matriculan sus coches y los venden, casi nuevos, a precio de kilómetro cero, lo que supone una buena oportunidad.

Lo mismo podemos decir cuando se agota el tiempo de vida de un modelo y lo van a someter a un restyling; entonces, bajará el precio de los que aún queden a la venta.

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