Cómo ahorrar aplicando la regla 50-20-30

Ahorrar - Regla 50-20-30

“Si quieres resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”.

Ya lo dijo Albert Einstein y lo corroboramos. Si el ahorro ha sido siempre una de tus asignaturas pendientes y te has propuesto por fin cumplir con el objetivo de ahorrar, te recomendamos seguir la regla 50-30-20.

¿Qué es la regla 50-20-30?

La regla de ahorro 50-20-30 consiste en dividir tus ingresos mensuales en porcentajes, de manera que destines el 50% a cubrir tus necesidades primarias, el 30% a gastos prescindibles y el 20% restante al ahorro.

¿Por qué es tan exitosa?

La popularidad de esta regla radica en que es diferente. En nuestra cultura, desde la infancia aprendemos a gestionar nuestros ingresos. Para ello, lo habitual es hacer un gasto razonable de esa cantidad durante un periodo determinado de tiempo e ir restándolo a los ingresos. La cantidad sobrante es la que podemos ahorrar.

El problema, es que nuestros gastos siempre se equiparan a nuestros ingresos, e incluso cuando los ingresos aumentan, tendemos también a gastar más. Por ello, el objetivo de ahorro no siempre se cumple, al menos no al nivel que nos gustaría.

La regla 50-20-30 rompe con esta forma de gestionar las finanzas, y nos obliga a computar el 20% de nuestros ingresos de forma fija como un gasto, destinado eso sí, al ahorro. De esta manera, a tus ingresos deberás descontarle siempre esta cantidad y acostumbrarte a no disponer de ella para que mes a mes consiga aumentar.

Cómo aplicar la regla en tus finanzas personales

La regla es muy fácil de recordar. Solo necesitas tener en cuenta las tres áreas a las que están destinadas los distintos porcentajes:

  •  50% de los ingresos →  Necesidades Básicas
    El porcentaje más grande estará destinado al pago de la vivienda (alquiler o hipoteca), gastos de alimentación, suministros (servicios de luz, agua, gas, teléfono e internet), transporte, así como gastos médicos o gastos educativos (colegios, universidades, etc.)
  •  30% de los ingresos →  Necesidades Prescindibles
    El segundo mayor importe está destinado a cubrir cualquier otro tipo de gasto personal, no imprescindible, por ejemplo: ocio, viajes, ropa y complementos, gimnasio o belleza, clases particulares… etc.
  • 20% de los ingresos → Ahorro
    La partida más pequeña, pero la más estricta, debe ser la reserva al “Ahorro”. Es recomendable reservar estos ingresos el primer día que los recibes y retirarlos para evitar gastarlos innecesariamente.

5 consejos rápidos para seguir la regla 50-30-30 con éxito

Diseña un presupuesto, en el que definas y clasifiques con claridad tus ingresos y gastos.

Adapta tus necesidades básicas a tu nivel adquisitivo para evitar que sobrepasen el 50% ideal.

Asegúrate de no recurrir a la partida de “Ahorro” si tienes un gasto imprevisto un mes. Busca otras opciones como financiar el pago de una compra, o pagar a revolving tus compras para encontrar ese margen extra sin perjudicar a tu ahorro.

Establece un periodo para administrar y revisar tus finanzas (una semana, un mes, un año).

Utiliza la tecnología para gestionar mejor tus recursos. Apps como la de Oney te pueden ayudar a llevar un registro detallado de tu actividad económica, y así conseguir tu meta de ahorro cada mes.

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