Tipos de interés: 5 preguntas para entender cómo nos afectan

Tipos de interés

Conceptos como inflación y tipos de interés son habituales en los medios de comunicación por su aplicación directa en la economía.  Sin embargo, a veces es difícil traducir cómo afectan las subidas o bajadas de estos indicadores a la economía del día a día.  

Si tienes una hipoteca a tipo variable, posiblemente estés más familiarizado con el impacto de los tipos de interés. Pero los tipos de interés determinan otros efectos en el bolsillo de los ciudadanos. Los expertos dicen que los tipos pueden enfriar o calentar la economía. Veamos cómo.

 


¿Qué son los tipos de interés?

Vamos a empezar con algunos ejemplos prácticos. 

Cuando solicitas un préstamo personal, siempre hay una comisión que se abona a la entidad financiera por prestar ese servicio. Es decir, si has solicitado 4.000€, además de devolver ese importe en el número de plazos que hayas elegido, tendrás que satisfacer un interés, o, dicho de otra forma, un porcentaje de ese importe que la entidad te ha entregado.

Ese tipo de interés se entiende como el precio que has tenido que pagar por obtener ese préstamo. 

Pero el caso también puede darse a la inversa. ¿Cómo? Por ejemplo, cuando inviertes tu dinero en algún valor o lo depositas en un fondo. En este caso, el que está “prestando” dinero eres tú. Y, en ese caso, el interés es lo que recibes a cambio de invertir tu dinero. Es decir, el interés mide la rentabilidad de los ahorros e inversiones y el costo de un crédito.

Dicho de forma rápida, los economistas suelen decir que los tipos de interés son, literalmente, el precio del dinero.


¿Qué relación hay entre los préstamos y los tipos de interés?

Con lo que hemos explicado, no es muy difícil deducir que, cuanto más altos estén los tipos de interés, más difícil, o más caro, es endeudarse. 

Un efecto muy visible se da en los préstamos hipotecarios. 

La mayoría de las hipotecas a interés variable utilizan el Euribor como referencia para marcar sus intereses nominales. El Euribor es un índice que se calcula en función de los tipos de interés que manejan las entidades de crédito en los países de la Zona Euro. De esas entidades, la más importante es el Banco Central Europeo. Por tanto, si el BCE decide subir los tipos de interés, es muy probable que el Euribor suba, haciendo que los ciudadanos hipotecados tengan que pagar más cuota. 

Pero esto también es válido para los préstamos personales, empresariales, o para los préstamos que se hacen las entidades bancarias entre sí. 

Por tanto, subir los tipos de interés hace que los actores se lo piensen un poco más a la hora de pedir créditos. Como los créditos son imprescindibles para hacer funcionar la economía (necesitas acceso a ellos para montar un negocio, obtener materias primas, pagar formación…), subir los tipos de interés es “enfriar la economía”, porque dificulta las transacciones. Pero esto no siempre tiene por qué ser negativo.


¿Qué relación hay entre los ahorros y las inversiones?

Las inversiones pueden entenderse como un préstamo, pero a la inversa. 

  • Depósitos: Por ejemplo, cuando contratas un depósito a plazo fijo con una entidad financiera, lo que estás haciendo es prestar tu dinero a esa entidad a cambio de un tipo de interés que la entidad te abona. Cuando suben los tipos de interés, hay más probabilidades de que suba la rentabilidad de los depósitos. Es decir, subir los tipos favorece la inversión y el ahorro.
  • Deuda pública: Lo mismo ocurre con la renta fija. Como te hemos explicado en otras ocasiones, llamamos renta fija, o deuda pública, a los valores, como bonos o letras del tesoro, que algunos estados o entidades públicas emiten para obtener liquidez, a cambio de pagar un tipo de interés a quien lo contrata. 

Cuando el tipo de interés es bajo, los inversores prefieren confiar en otros productos más rentables. Sin embargo, cuando el tipo de interés es alto, la renta fija se empieza a volver atractiva. Esto tiene un efecto perjudicial para los antiguos valores ya emitidos, que pierden mucho valor con respecto a los nuevos. 

  • Renta variable: La renta variable, por su parte, como por ejemplo los valores bursátiles, suele salir perdiendo cuando suben los tipos de interés. El motivo es que, a igual rentabilidad, el inversor suele preferir la renta fija, que es mucho menos arriesgada.


¿Qué relación hay entre los tipos de interés y la inflación?

Como te hemos explicado en anteriores artículos, el objetivo de los bancos centrales suele ser conseguir una inflación moderada, pues es lo que hace crecer la economía, estimulando el consumo y facilitando el pago de las deudas. Hasta ahora, para conseguirlo, el Banco Central Europeo había mantenido los tipos de interés muy bajos, incluso en cifras negativas. 

Sin embargo, con la amenaza de la hiperinflación, podría ser necesaria una subida de tipos, a la que ya no se cierra la presidenta del BCE, Christine Lagarde. 

Y es que cuando los tipos de interés se suben, la inflación suele bajar. ¿Por qué? Explicado de modo muy simple: los tipos de interés altos dificultan el endeudamiento; con menos dinero prestado, es más difícil consumir; y con menos consumo, los precios, o dicho de otra forma, el IPC, no sube tanto.


¿Qué relación hay entre los tipos de interés y el Euro?

Por una sucesión de múltiples causas y efectos, los tipos de interés altos hacen subir el valor de las divisas. Por ejemplo: el tipo de interés alto del Banco Central Europeo hará que el bono alemán sea más atractivo; ese bono solo puede contratarse con moneda del estado que lo emite, en este caso, el euro. Por tanto, los inversores que demandan bonos alemanes tendrán que conseguir, a su vez, euros para comprarlo. Y eso hará subir el tipo de cambio del euro. 

Por el contrario, si los tipos de interés bajan, es más fácil que la divisa se devalúe.

Tener una divisa fuerte tiene efectos considerables, y no todos ellos son necesariamente positivos. Por ejemplo, facilita las importaciones. Pero, al mismo tiempo, complica las exportaciones para los productores locales, que pierden cuota de mercado. Los tipos de interés son una herramienta que los bancos centrales manejan para intentar controlar la balanza de pagos.

Como ves, todas las relaciones que hemos descrito en este post no siempre tienen que suceder de forma tan matemática. 

Subir o bajar los tipos tan solo aumentan o disminuyen las posibilidades de que sucedan, en un mundo sujeto a miles de variables que pueden influir. 

En cualquier caso, el precio del dinero es una herramienta a la que se recurre con frecuencia para tratar de corregir trayectorias indeseadas de la economía.

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