Renta Fija Pública ¿Qué es y cómo funciona?

Renta fija publica

Familiarizarnos con los productos financieros más comunes es anticiparnos a ese momento de decidir dónde invertir nuestro dinero. Como hemos advertido en anteriores posts, conocer nuestro propio perfil y descubrir qué productos se adecúan a él es muy importante si queremos estar cómodos con nuestras inversiones.En el pasado hemos descrito las características de los planes de pensiones, como producto adecuado para perfiles de bajo riesgo que quieren asegurarse una rentabilidad para el futuro. También hemos reflexionado sobre las inversiones en bolsa, y qué exigencias impone este complejo mundo.

Hoy toca analizar otro producto que suele protagonizar una buena parte de la información económica y financiera en los medios de comunicación: la Renta Fija Pública o, sencillamente, Deuda Pública.

De qué hablamos cuando hablamos de Renta Fija Pública

El concepto de inversión en renta fija es muy fácil de entender. Si una persona (física o jurídica) necesita dinero, cualquier inversor puede prestarle una parte de la cantidad total que necesita. A cambio de ese préstamo, el inversor obtiene:

  • Un título en el que se acredita en qué fecha lo ha prestado (fecha de emisión).
  • Cuándo le será devuelto (fecha de vencimiento)
  • Qué interés fijo obtendrá (habitualmente formulado como un porcentaje anual del valor nominal; cada pago que recibimos para satisfacer ese interés se denomina cupón)
  • Y por supuesto, la cantidad que ha prestado (valor nominal).

Cuando esa persona que necesita pedir prestado dinero es un organismo público (un estado, una región, un municipio), hablamos de Renta Fija Pública. Actualmente, se trata de una importantísima fuente de liquidez con la que todos los países del mundo financian su déficit público.

Productos del Tesoro Público Español

Letras del Tesoro:

Es un título con vencimiento a muy corto plazo, un máximo de 12 meses. Si el estado que la emite es medianamente solvente, las letras se tienen por uno de los títulos más seguros que existen. Tanto es así, que son consideradas casi como moneda, por la facilidad con que pueden convertirse en dinero líquido. Por supuesto, esta seguridad trae como contrapartida que sus rentabilidades suelen ser muy bajas.

Una peculiaridad de las Letras del Tesoro es lo que se denomina «rentabilidad implícita». Esto quiere decir que, en el momento de comprarlas, se descuenta del precio de compra el valor de los intereses en ese mismo momento.

Con un ejemplo se entiende mejor: Jorge compra Letras del Tesoro a 6 meses por valor de 1.000 € con un interés del 2%. Si el valor del título fuera «explícito», Jorge tendría que esperar 6 meses para recibir su cupón de 20 €, correspondiente al 2% de su inversión (además de recuperar los 1.000 € invertidos).

Pero, al ser el valor «implícito», a Jorge se le aplica un descuento del 2% en el momento de la compra: paga 980 € por sus títulos. Cuando llega la fecha de vencimiento, 6 meses después, Jorge recibe el valor nominal de su inversión: 1.000 €.

Bonos y Obligaciones del Estado:

A diferencia de las Letras, los Bonos y Obligaciones tienen rentabilidad explícita. El beneficio se va cobrando en los sucesivos cupones que responden al tipo de interés anual. Los Bonos sólo se distinguen de las Obligaciones por sus plazos de vencimiento. Los primeros se emiten 3 y 5 años. Los segundos, a 10, 15, 30 y 50 años

Cómo se compra y se vende la Deuda Pública en España

Los títulos se emiten en subastas a las que puede concurrir cualquier persona siempre y cuando lo haga a través de una entidad gestora. Las fechas de las subastas se fijan en enero, cuando el BOE publica el calendario que será firme para todo el año.

A diferencia de otros productos similares (como los depósitos bancarios a la vista o a plazo), los títulos de renta fija también pueden venderse en los mercados de deuda.

¿Pero por qué querría vender alguien un título que, supuestamente, le asegura un beneficio a un plazo determinado? Los motivos más habituales:

⇒ Obtener liquidez inmediata.
⇒ Obtener rentabilidad vendiendo títulos que se han revalorizado en el mercado de compraventa.
⇒ Reducir las pérdidas o el riesgo de impago, cuando el organismo emisor se encuentra en una situación complicada y amenaza con desplomarse.

Tipos de interés y prima de riesgo

Otro factor importante que condiciona el valor real del título de deuda pública es la evolución de los tipos de interés: si un inversor ha comprado deuda en 2010 con un interés del 2%, pero al año siguiente los títulos con el mismo valor nominal y plazo de vencimiento ven su tipo de interés incrementado hasta el 3%, el valor real del título emitido en 2010 será menor que el emitido en 2011, aun teniendo el mismo valor nominal.

Te estarás preguntando: ¿pero es que pueden cambiar los tipos de interés en la emisión de Deuda Pública de un año para otro? ¡Claro! Cuanto más riesgo de impago muestra un país mayor interés tendrá que ofrecer en sus títulos de deuda pública, para atraer a los inversores más valientes. Por tanto, a los que países entran en recesión les cuesta más dinero endeudarse.

Como hemos dicho, esos tipos de interés surgen de las subastas de deuda, por lo que son un reflejo fiel del riesgo que están dispuestos a asumir los inversores.

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