Planes de pensiones: 7 preguntas para conocerlos

Pensar en la jubilación no suele estar entre las prioridades cuando todavía quedan muchos años para ella. Es normal: el día a día ya trae suficientes gastos como para preocuparse por lo que ocurrirá dentro de dos o tres décadas. Sin embargo, precisamente por eso, cuanto antes se empiece a ahorrar para el largo plazo, mayor será el margen para construir un complemento económico de cara al futuro.

Uno de los productos más conocidos para hacerlo sigue siendo el plan de pensiones. Aunque en los últimos años han cambiado algunos aspectos de su fiscalidad y han aparecido nuevas alternativas de inversión, continúa siendo una opción interesante para quienes quieren preparar su jubilación con antelación.

En este artículo respondemos a siete de las preguntas más habituales sobre los planes de pensiones.

¿Qué es un plan de pensiones individual?

Un plan de pensiones individual es un producto de ahorro a largo plazo mediante el cual una persona realiza aportaciones periódicas o puntuales. Ese dinero se integra en un fondo de pensiones y se invierte en distintos activos financieros con el objetivo de constituir un capital para el futuro.

Su funcionamiento puede resumirse en dos fases:

  • Durante la etapa de ahorro, realizas aportaciones que se invierten según la política del plan contratado.
  • Cuando se produce alguno de los supuestos previstos por la normativa, puedes recuperar ese dinero en forma de prestaciones.

Lo más habitual es rescatar un plan de pensiones al llegar la jubilación, aunque también puede hacerse en situaciones como una incapacidad permanente, una dependencia o el fallecimiento del titular. En este último caso, los beneficiarios designados o los herederos podrán percibir los derechos consolidados.

Conviene tener presente que un plan de pensiones no funciona como una cuenta de ahorro tradicional. El dinero está invertido y su valor dependerá de la evolución de los mercados financieros, por lo que la rentabilidad no está garantizada.

En este artículo respondemos a siete de las preguntas más habituales sobre los planes de pensiones.

¿Por qué es buena idea suscribir un plan de pensiones?

Cada vez vivimos más años y la jubilación puede prolongarse durante varias décadas. Por eso, muchas personas deciden complementar la futura pensión pública con un ahorro privado que les permita mantener su nivel de vida una vez finalizada su etapa laboral.

Además, hoy existen planes de pensiones adaptados a perfiles muy diferentes. Algunos buscan una evolución más estable mediante inversiones conservadoras, mientras que otros asumen un mayor riesgo para intentar obtener una rentabilidad superior a largo plazo.

Elegir uno u otro dependerá de factores como:

  • Los años que faltan para la jubilación.
  • La capacidad para asumir posibles fluctuaciones en el valor de la inversión.
  • Los objetivos personales de ahorro.
  • La situación económica de cada ahorrador.

Más allá de la rentabilidad, un plan de pensiones puede ayudar a crear el hábito de ahorrar de forma periódica, algo que suele resultar más difícil cuando no existe un compromiso previo.

¿Cuánto dinero hay que aportar y cuándo?

Las cantidades que se destinan al plan reciben el nombre de aportaciones.

Una de las principales ventajas de este producto es su flexibilidad. Cada persona puede decidir cuánto ahorrar y con qué frecuencia hacerlo.

Es posible realizar:

  • Aportaciones periódicas mensuales, trimestrales o anuales.
  • Aportaciones extraordinarias cuando la situación económica lo permita.

Esto permite adaptar el plan a distintas capacidades de ahorro. Algunas personas prefieren realizar pequeñas aportaciones todos los meses, mientras que otras aprovechan ingresos extraordinarios, como una paga extra o una devolución de impuestos.

Eso sí, conviene recordar que las aportaciones con derecho a reducción fiscal están sujetas a los límites establecidos por la normativa vigente.

¿Cuánto dinero recibiré y cómo podré cobrarlo?

Cuando llega el momento de recuperar el ahorro acumulado, el dinero recibido se denomina prestación.

La normativa permite distintas formas de rescatar un plan de pensiones:

  • En un único pago, conocido como rescate en forma de capital.
  • Mediante una renta periódica.
  • Combinando ambas modalidades.

La elección dependerá de las necesidades económicas de cada persona y de la planificación fiscal que desee realizar.

Por este motivo, antes de rescatar un plan suele ser recomendable analizar cuál de las modalidades resulta más conveniente en cada caso.

¿Qué ventajas fiscales tienen actualmente los planes de pensiones?

Los planes de pensiones mantienen una ventaja fiscal importante durante la fase de ahorro.

Las aportaciones realizadas pueden reducir la base imponible del IRPF, con el límite general de 1.500 euros anuales o del 30 % de la suma de los rendimientos netos del trabajo y de actividades económicas, aplicándose el menor de ambos importes.

En determinados supuestos relacionados con los planes de empleo, estos límites pueden ampliarse.

Es importante tener en cuenta que el beneficio fiscal no supone dejar de tributar por ese dinero, sino diferir el pago de impuestos. Cuando llegue el momento de rescatar el plan, las cantidades percibidas tributarán como rendimientos del trabajo.

Por ello, suele ser recomendable planificar con tiempo la forma en la que se recuperará el ahorro para optimizar su impacto fiscal.

¿Qué desventajas tiene un plan de pensiones?

La principal limitación de los planes de pensiones sigue siendo su escasa liquidez.

Se trata de un producto pensado para el ahorro a largo plazo, por lo que el dinero no puede retirarse libremente en cualquier momento.

Además de los supuestos tradicionales (jubilación, incapacidad permanente, dependencia o fallecimiento), actualmente también pueden rescatarse las aportaciones que tengan una antigüedad mínima de diez años.

Es importante recordar que ese plazo se calcula de manera independiente para cada aportación. Es decir, cada ingreso podrá rescatarse cuando cumpla diez años desde la fecha en que se realizó.

Aunque esta posibilidad ha aumentado la flexibilidad del producto, un plan de pensiones sigue siendo una herramienta de ahorro pensada para objetivos de largo recorrido.

¿Quién debería plantearse contratar un plan de pensiones?

No existe un producto financiero adecuado para todo el mundo, y los planes de pensiones tampoco son una excepción.

Pueden resultar especialmente interesantes para quienes:

  • Quieren complementar su futura pensión pública.
  • Buscan ahorrar con un horizonte temporal de largo plazo.
  • Tienen capacidad para mantener ese ahorro durante varios años.
  • Desean aprovechar las ventajas fiscales asociadas a este tipo de producto.

En cambio, si prevés necesitar ese dinero en un plazo relativamente corto o buscas una inversión con disponibilidad inmediata, probablemente existan otras alternativas más adecuadas.

En cualquier caso, la mejor estrategia suele ser empezar cuanto antes. Porque cuando hablamos del ahorro para la jubilación, el tiempo suele ser uno de los factores que más influyen en el resultado final.

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