Inversiones financieras: Qué, cuándo, cómo y por qué debes vigilarlas

Inversiones financieras

Si hay tanta gente que, pudiendo hacerlo, decide no invertir su dinero, se debe, entre otras cosas, a que perciben que toda inversión implica un esfuerzo o, al menos, una carga mental. Y no les falta razón: a la hora de invertir surgen muchas dudas y no todos están seguros de querer lanzarse a la piscina. Pero todo lo contrario, realizar inversiones financieras está al alcance de todos y compensa con creces.

Es cierto que, una vez que la decisión está tomada y nuestro dinero ya está invertido en los productos que hemos considerado más adecuados para nosotros, el trabajo no ha terminado: requiere de una supervisión. Pero no desesperes, en este post vamos a utilizar cuatro de las clásicas preguntas W del periodismo (why/por qué, when/cuándo, what/qué y how/cómo) para que lo veas todo mucho más sencillo.

WHY. ¿Por qué es importante vigilar nuestras inversiones financieras?

¿Recuerdas la regla de oro para antes de invertir que mencionamos en este post sobre invertir tus ahorros?

Efectivamente: no precipitarse. Vigilar nuestras inversiones con cierta periodicidad nos va a proporcionar la información necesaria para tomar decisiones con calma y sin precipitación.

En primer lugar, podemos comprobar si nuestras inversiones van bien encaminadas a cumplir objetivos que nos propusimos antes de colocar nuestro dinero. Si no es así, cuanto antes nos demos cuenta, más tiempo tendremos para reestructurarlas antes de llegar a un punto de no retorno.

En segundo lugar, un seguimiento periódico de nuestras inversiones financieras nos proporcionará una sensación de control importante a la hora de evitar crisis de pánico. Hay inversores que, tras meses ignorando el estado de sus fondos o acciones, enseguida se ponen nerviosos cuando ven en las noticias (por cualquier motivo) el nombre de las empresas a las que han apostado su dinero. Y esa ansiedad puede conducir a precipitaciones perjudiciales para nuestros planes.

Un seguimiento periódico nos dará una mayor perspectiva de por qué suceden las cosas, de manera que podamos anticiparnos a los acontecimientos y juzgar qué noticias debemos tomarnos en serio y cuáles no.

WHAT. ¿Qué debemos vigilar?

El intermediario:

Como bien sabes, la ley no te permite hacer directamente una inversión. Para ello, tienes que recurrir a un intermediario. El intermediario no está obligado a darte asesoramiento (a menos que en el contrato figure lo contrario), pero sí tiene que enviarte información periódicamente. Si no estás satisfecho con la cantidad de información que te suministra tu intermediario, quizá debas tomar medidas.

Rendimiento:

Los informes que envía el intermediario deben detallar, en primer lugar, cada producto financiero del que seas titular y la evolución de su rentabilidad durante el período.

En segundo lugar, también deben precisar los gastos, comisiones y retenciones que se estén aplicando. Esta es la única forma de saber si estás ganando o estás perdiendo dinero, por lo que hablamos de una información vital.

Además, debes tener en cuenta que los diversos productos financieros de tu cartera pueden experimentar distintos rendimientos. Unos se revalorizarán más, otros podrán llegar a presentar pérdidas. Por lo tanto, el porcentaje que representa el valor de cada uno dentro del total irá variando y provocando desequilibrios que debemos vigilar.

El mercado:

Los mercados financieros son caprichosos, atraviesan ciclos y pueden confundirnos. No hay que obsesionarse con la actualidad financiera, pero tampoco hay que quitarle el ojo de encima. Como veremos en el próximo punto, no hace falta reajustar nuestra inversión a menos que se produzcan cambios en el mercado que no se encuentren dentro de lo que esperamos de él.

WHEN. ¿Cuándo es importante?

Además de establecer las revisiones periódicas que dicte el sentido común, hay que prestar especial atención a algunos momentos puntuales:

Tras cada operación de compraventa:

En ese momento, debes asegurarte de que el precio que has pagado es el acordado y de que todo se ha efectuado según las condiciones que te ofrecieron.

Cuando se acerquen las fechas de vencimiento:

No te olvides de apuntar las fechas en las que vencerán tus inversiones financieras. En esos momentos clave es posible que tengas que tomar nuevas decisiones, dado que muchos de tus productos pueden prorrogarse, pero cambiando sus condiciones, por ejemplo, aplicando distintas garantías o comisiones.

Deberás prestar atención, por si esas nuevas condiciones no te resultan tan interesantes. En ese caso, quizá prefieras recuperar tu inversión o traspasarla a otro fondo o producto.

Cuando se den cambios en el mercado y en el inversor:

Cuando sus movimientos son los naturales y esperados, no suele ser necesario ajustar las inversiones financieras. Pero pueden surgir situaciones que aconsejen un reajuste, por ejemplo, una recesión económica, alteraciones bruscas en la política internacional o local, o amenaza de estallido de cualquier burbuja.

Por otra parte, también los cambios en la situación financiera del propio inversor pueden ser motivo para reevaluar las inversiones: si nuestros perfiles se vuelven más conservadores o más arriesgados, o surgen nuevos objetivos de inversión que antes no contemplábamos, quizá sea el momento de adaptar la cartera a nuestra nueva realidad.

HOW. ¿Cómo hacerlo?

Si puedes permitirte contratar un asesor que te de confianza, sin duda es la mejor forma de que tus inversiones estén vigiladas y de anticiparse a los problemas. No olvidemos que el mercado financiero es cada vez más complejo y tu tiempo, escaso.

Pero si prefieres hacer el seguimiento tú mismo, actualmente hay muchas maneras de hacerlo. Casi todas las entidades financieras y los intermediarios te ofrecen acceso a tus cuentas online.

Allí puedes comprobar la evolución de tus productos, y cotejarla con la actualidad de los mercados que es posible extraer de muchas fuentes: desde las más tradicionales, como periódicos económicos, hasta los nuevos canales tecnológicos, que te ofrecen información en tiempo real, personalizada, incluso con la posibilidad de crearte tus propios gráficos.

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