Consejos para reducir el plástico en casa

Reducir el plástico en casa

Contaminan los océanos, permanecen siglos en el medioambiente, tienen efectos perjudiciales para la salud… Hablamos, por supuesto, de los residuos plásticos.

Reducir su consumo se ha convertido en una prioridad para las entidades protectoras del medio ambiente y para los gobiernos de todos los países. En España, el objetivo es eliminar la utilización de los plásticos de un solo uso para el próximo 2021.

No hay que olvidar las cifras que han motivado este tipo de decisiones:

  • Se prevé que en 2020 habremos generado un 900% más toneladas de plástico que en 1980: 500 millones de toneladas. En un solo año se producen medio billón de botellas de plástico.
  • 8 millones de toneladas de plástico se vierten cada año al mar. Se calcula que 150 millones de toneladas de residuos plásticos flotan actualmente en nuestros océanos.

Es cierto que sustituir algunos productos con alto contenido en plástico (como los pañales de bebés o los productos de higiene femenina) implica un cambio de hábitos importante. Pero si lo piensas detenidamente, hay decenas de productos de uso diario, cuyos plásticos podrías prescindir totalmente sin notar la diferencia.

Para conseguirlo, te proponemos unos sencillos consejos, para ejercer un consumo mucho más responsable, reducir el uso de plásticos y ser menos agresivos con el medio ambiente.


Compra más alimentos a granel

El abuso de los embalajes plásticos es uno de los problemas que se pueden evitar fácilmente. Basta con que, la próxima vez que entres en tu supermercado, acudas a los mostradores donde te sirven los alimentos a granel.

Intenta, además, moderar el consumo de alimentos sobre-embalados, o preparados en sobres o bandejas. Las de porexpan son especialmente contaminantes.


Evita productos sobre-embalados

La recomendación sobre los alimentos puede aplicarse a cualquier otro producto. ¿Recuerdas cuando en las ferreterías te servían los tornillos que necesitabas en una pequeña bolsa de papel? Ahora es más común encontrar blisters plásticos con una cantidad concreta de piezas.

El sobre-embalaje de plástico es un derroche que puedes ahorrarle al medioambiente. Escoge los envases de cartón u otros materiales biodegradables.


Las bolsas, mejor si son de tela

La única bolsa de plástico que no acabará ensuciando el medioambiente es la bolsa de plástico que no existe. Puedes reutilizar hasta mil veces cada una de ellas, pero siempre será mejor no hacerlo.

Las bolsas de tela están cada vez más de moda. Son una alternativa mucho más ecológica. Y estilosa.


Evita utensilios de plástico

Algunos bienes que consumimos son una necesidad. Y otros son un capricho. Sabemos distinguirlos perfectamente. No tiene nada de malo concederte un capricho de vez en cuando. Pero algunos de ellos pueden entrar en conflicto con prácticas responsables.

El ejemplo que más se repite en este aspecto es el de las pajitas para refrescos. Sustituirlas por pajitas de papel o beber directamente del vaso es una actitud mucho más sana para el entorno.

Otros ejemplos son las sombrillitas de plástico para bebida, esos juguetes baratos que apenas duran una tarde, pegatinas… etc.


Productos reutilizables

Nuestros abuelos escribían con estilográfica y encendían sus cigarrillos con cerillas. Ahora podría ser el momento de volver a esos objetos que, además, añaden personalidad.

Las plumas estilográficas con depósito de tinta ahorran, el uso de cartuchos de plástico. Y para momentos menos solemnes, puede bastarte con un lápiz.

En el afeitado, basta con utilizar maquinillas no desechables y dejarás de arrojar todos los días una buena porción de plástico al medioambiente.

Y, en cuanto a los encendedores, está documentada la aparición de galápagos en el Pacífico con cabezales de mecheros de plástico en sus tripas. Intenta usar cerillas.


Las botellas, también reutilizables

En la mayoría de las ciudades de España, el agua del grifo no sólo es apta para el consumo, sino que es mejor que la embotellada. El agua del grifo contiene minerales beneficiosos, como el flúor, que necesitan nuestros huesos  y dientes.

Cuando no ocurre así, y el agua corriente contiene sedimentos poco agradables, hay formas de solucionarlo, como colocar filtros en los grifos.

Si quieres evitar que una parte de ese medio billón de botellas de plástico no acabe en el mar, es buena idea empezar a usar botellas reutilizables de cristal o aluminio.


Cosméticos libres de microplásticos

Difíciles de detectar y responsables de un gran porcentaje del plástico que acaba en el mar.

Según la Agencia Europea de Productos Químicos, en los últimos 20 años se han liberado al medioambiente unas 400 mil toneladas de microplásticos de cosméticos, detergentes, productos agrícolas y sanitarios. Por eso, debes revisar la composición de estos productos.

También puedes unirte a la tendencia de los cosméticos sólidos. Los productos de higiene y cosmética que vienen en formato sólido, como las pastillas de jabón, tienen dos ventajas ecológicas: no necesitan un envase de plástico y duran mucho más tiempo.


Reduce, reutiliza y recicla

Nunca te olvides de la regla de las tres erres.

En primer lugar, reduce su consumo. O, lo que es lo mismo, rechaza el plástico cuando te lo ofrecen. En segundo lugar, reutiliza, para darle más vidas al mismo objeto de plástico. Por último, cuando ya no puedas prolongar su uso, recicla. Y hazlo correctamente, en el contenedor correspondiente.


Busca la alternativa al plástico

Por último, es necesario recordar que casi siempre existe una alternativa viable al plástico. Para toda pinza de tender de plástico hay una de madera. Para toda cápsula de café de plástico hay una cafetera tradicional.

Como te decíamos, hay muy pocos productos de plástico insustituibles. Si lo haces bien, el impacto positivo en el planeta puede resultar determinante.

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