¿Cuánto contamina un coche eléctrico?

La movilidad sostenible es uno de los temas clave abordados en la Agenda 2030, específicamente en los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con el cambio climático y la sostenibilidad ambiental. Y el coche eléctrico está llamado a jugar un gran papel en la llamada descarbonización

En general, los vehículos eléctricos pueden contribuir a la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero, la contaminación del aire y el consumo de combustibles fósiles. Sin embargo, no podemos afirmar que el coche eléctrico no contamine. Es mucho más honesto preguntarnos cuánto contamina un coche eléctrico. Cuáles son sus puntos mejorables en cuanto a la sostenibilidad y qué podemos hacer para que sea más eficiente. 

¿Cuántos gases de efecto invernadero emite un coche eléctrico?

Las emisiones de gases de efecto invernadero pueden clasificarse en dos tipos: directas e indirectas. Los coches eléctricos no emiten gases de escape durante su uso, lo que significa que no producen emisiones directas de gases de efecto invernadero. Esto colabora a mantener el aire de las ciudades limpio y también a reducir la cantidad total de gases de efecto invernadero en un lugar determinado (una ciudad, un país, una zona geográfica). 

Sin embargo, no significa que un coche eléctrico no emita gases de efecto invernadero en absoluto. De hecho, las emisiones indirectas de un coche eléctrico están relacionadas con la producción y distribución de la electricidad que lo alimenta, así como con la fabricación de la batería y del vehículo en sí

Pero si buscamos datos, podemos remitirnos a un estudio de 2020 elaborado por la Federación Europea de Transporte y Medioambiente (una asociación de organizaciones no gubernamentales ecologistas que trabajan en el ámbito del transporte en Europa) que indica que un automóvil eléctrico emite de media en Europa tres veces menos dióxido de carbono que un vehículo de gasolina o diésel equivalente.

En el peor de los casos, un automóvil eléctrico con batería producida en China y conducido en Polonia emite un 22% menos de CO2 que uno de diésel y un 28% menos que uno de gasolina. En la mejor situación, un vehículo eléctrico con batería producida en Suecia y utilizado en este país puede emitir un 80% menos de CO2 que uno de diésel y un 81% menos que uno de gasolina. Un automóvil eléctrico en España emite actualmente un 67% menos de CO2 que uno de combustibles fósiles. 

Por supuesto, cuando hablamos de coche eléctrico nos referimos a coches 100% eléctricos. Si incluyéramos a los coches híbridos en la ecuación, habría que decir que sus emisiones dependen del tipo de híbrido y del uso que se le dé al vehículo. En general, un coche híbrido emite menos gases de escape que un coche de combustión interna convencional, pero más que un coche eléctrico.

La huella de carbono de los coches eléctricos

La huella de carbono de un coche eléctrico depende de varios factores, como la fuente de energía utilizada para generar la electricidad que lo alimenta, la forma en que se produce el vehículo y sus componentes, y la forma en que se maneja y mantiene.

La fuente de energía que produce la electricidad: 

Si la electricidad se genera a partir de fuentes de energía renovable, como la energía solar o eólica, la huella de carbono del coche eléctrico será mucho menor que si la electricidad se genera a partir de combustibles fósiles, como el carbón o el gas natural.

La fabricación de la batería: 

La batería es uno de los componentes más importantes de un coche eléctrico y su producción puede tener un impacto significativo en la huella de carbono del vehículo. La extracción de los materiales necesarios para fabricar las celdas de la batería, como el litio, el cobalto y el níquel, puede tener un impacto ambiental significativo. Además, la producción de las celdas de la batería requiere energía y puede generar emisiones de gases de efecto invernadero.

La fabricación del mismo coche eléctrico:

Implica la producción de una gran cantidad de componentes, incluyendo la batería, el motor eléctrico, la electrónica y el chasis del vehículo, entre otros. La fabricación de estos componentes y su ensamblaje en el vehículo requieren energía y emiten gases de efecto invernadero, lo que contribuye a la huella de carbono total del coche eléctrico.

El mantenimiento y la conducción del coche eléctrico:

El mantenimiento y la conducción del coche eléctrico pueden tener un impacto significativo en su huella de carbono. Es importante cuidar y mantener adecuadamente la batería del vehículo para prolongar su vida útil y considerar el impacto ambiental de la forma en que se conduce el vehículo y se carga la batería.

Dicho esto, es importante destacar que la producción de electricidad a partir de fuentes renovables está aumentando en todo el mundo y se espera que siga creciendo en el futuro. Además, los coches eléctricos también ayudan a integrar más energía renovable en la red eléctrica mediante el almacenamiento de energía, lo que puede reducir aún más las emisiones asociadas con la producción de electricidad.

Por otra parte, a medida que la industria del coche eléctrico madura y se expande, se están adoptando cada vez más prácticas de fabricación más eficientes y sostenibles. Los fabricantes de coches eléctricos también están trabajando en el desarrollo de baterías con una vida útil más larga, que reduzcan la necesidad de reemplazar las baterías con tanta frecuencia y reduzcan el impacto ambiental de su producción. Porque, tal y como vemos a continuación, el reemplazo de baterías es otro de los puntos débiles de un coche eléctrico con respecto a la sostenibilidad. 

¿Cuánto contamina la batería de los coches eléctricos?

La batería de un coche eléctrico es un elemento que ha dado mucho que hablar. Los residuos de las baterías de los coches eléctricos contienen materiales peligrosos, como metales pesados, que pueden contaminar el medio ambiente si no se manejan adecuadamente. La mayoría de los fabricantes de baterías y los gobiernos han desarrollado políticas para gestionar adecuadamente los residuos de las baterías de los coches eléctricos y minimizar su impacto ambiental.

El proceso de reciclaje de las baterías de los coches eléctricos puede recuperar una cantidad significativa de los materiales valiosos, como el cobalto, el litio y el níquel. Se desarrolla de la siguiente manera: 

1.Desmontaje: tras enviar la batería a un centro de reciclaje autorizado, se desmonta la batería para separar sus diferentes componentes.

2.Trituración: se tritura y se muele el material resultante para separar los materiales de valor y reducir el volumen de los residuos.

3.Separación de materiales: se separan los diferentes materiales de la batería, como el litio, el cobalto, el níquel, el manganeso, el aluminio y el cobre, utilizando una combinación de procesos químicos y físicos.

4.Purificación y refinamiento: por último, se purifican y refinan los materiales para su uso en la producción de nuevas baterías u otros productos. 

Esto reduce la necesidad de extraer más materias primas y ayuda a reducir la huella de carbono. Por ejemplo, el litio se puede utilizar en la producción de nuevas celdas de batería, mientras que el cobalto y el níquel se pueden utilizar en la producción de aleaciones para la fabricación de productos metálicos.

En España, los fabricantes de vehículos eléctricos son responsables de la gestión y el reciclaje de las baterías de los coches eléctricos que ponen en el mercado. Estos fabricantes están obligados por la ley a recoger y reciclar las baterías usadas de sus vehículos eléctricos.

Consejos de mantenimiento y conducción para que tu coche eléctrico contamine menos

A pesar de que los coches eléctricos requieren menos mantenimiento que los vehículos de combustión interna, ya que tienen menos piezas móviles, éste puede tener un impacto significativo en su huella de carbono. Lo mismo podemos decir de la forma en que lo conduces. Si tienes un coche eléctrico y quieres aumentar al máximo su eficiencia, puedes seguir los siguientes consejos:

  • Esfuérzate en el mantenimiento de la batería: como te hemos dicho, sobre la batería pesa una gran proporción de la huella de carbono de un coche eléctrico. Por tanto, cuidarla y mantener su vida útil es fundamental. La carga y descarga frecuentes de la batería pueden reducir su capacidad con el tiempo o, incluso, puede requerir su reemplazo. 
  • Carga la batería con energía renovable: como te hemos dicho, si se carga la batería con energía renovable, como la energía solar o eólica, la huella de carbono del coche eléctrico será significativamente menor.
    Si tu punto de carga cuenta con autoconsumo energético, o puede acreditar que se abastece mediante energía verde, tu coche eléctrico contaminará mucho menos.  
  • Conduce con suavidad: los coches eléctricos son más eficientes en la ciudad y en la carretera que los vehículos de combustión interna, pero una conducción agresiva, aceleraciones bruscas y una velocidad alta pueden disminuir su eficiencia y aumentar el consumo de energía.
    Una conducción más suave y constante puede ayudar a prolongar la vida útil de la batería y del resto de los consumibles del coche (neumáticos, pastillas de freno, etc). 
  • Asegúrate de un correcto reciclaje: como te hemos dicho, los fabricantes tienen la obligación de gestionar el reciclado de las baterías. Si tienes que reemplazarla, asegúrate de que entregas la vieja en un establecimiento autorizado. 

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