Coche propio ¿tener o no tener? 5 opciones para moverte en 4 ruedas

Coche sostenible

Desde que Henry Ford lanzara al mercado el Ford T con el objetivo de que cada estadounidense pudiera tener su propio automóvil, el coche se ha convertido en una posesión común en todos los hogares de occidente. Pero esta tendencia comenzó a cambiar hace algunos años y continúa en aumento por varios motivos. El desembolso económico que supone junto a la crisis climática, ha despertado una conciencia colectiva que antepone la sostenibilidad a la acumulación de bienes.

¿Es siempre necesario tener coche? ¿Hay alternativas para poder ahorrar dinero y evitar perjudicar además al medio ambiente? Estas dudas (y un poco de ayuda de las nuevas tecnologías) han inspirado nuevas opciones para poder utilizar coches y otros vehículos sin necesidad de convertirse en propietario de uno.

Te las contamos:

Carpooling: Viajar en el vehículo de otra persona

El carpooling consiste en aprovechar los trayectos que tienen planeados los conductores para ocupar una plaza en su coche. Así, los beneficios son mutuos: el propietario comparte los gastos de gasolina y mantenimiento con sus viajeros, y estos consiguen llegar a su destino de una forma mucho más económica que en otro medio de transporte.

La empresa más conocida en España a la hora de poner en contacto a viajeros y conductores es BlaBlaCar, (actualmente 5 millones de usuarios lo utilizan habitualmente para desplazarse). Pero en los últimos años le han surgido sólidos competidores, como la española Amovens, que ya gestiona un millón y medio de usuarios.

Según datos de BlaBlaCar, el carpooling supone un ahorro de un 30% en relación al autobús y un 60% con respecto al tren, y su existencia supone una reducción de emisiones de CO2 a la atmósfera del 42%. Además, los usuarios hablan de las ventajas de viajar en compañía y de la posibilidad de llegar a destinos maltratados por los medios de transporte tradicionales.

Se trata de un gran complemento para aquellas personas que no necesitan un coche en propiedad, dado que se arreglan perfectamente con el transporte público en sus ciudades. Como desventaja, el carpooling aún despierta recelos por el riesgo de compartir coche con extraños.

Carsharing: Para quienes sólo necesitan el coche un ratito cada semana

El carsharing es una opción cada vez más utilizada para desplazarse por grandes ciudades o hacer pequeños trayectos fuera de ellas. Se trata de una especie de «microalquiler” que permite disponer de un vehículo durante unos minutos, unas horas o un día.

Tan solo es necesario descargar una aplicación, buscar (mediante gps) el coche más cercano, desbloquearlo con el móvil y utilizarlo. Al finalizar el trayecto, basta con dejarlo aparcado.

Se trata de una alternativa funcional, sostenible y económica para aquellos usuarios que no necesitan un vehículo más que unas pocas horas a la semana. Si estás considerando comprarte un coche, piensa en cuánto uso le darías, porque quizá el carsharing sea tu opción, con lo que podrías emplear ese dinero en algo más útil y menos contaminante.

Renting. Las ventajas de no ser propietario

El renting es un alquiler a largo plazo con el que te conviertes en el propietario del coche durante los meses que dura el contrato. Según tus circunstancias, puede representar algunas ventajas con respecto a la compra.

Por ejemplo, si eres empresario o autónomo, un renting puede desgravarte IRPF o IVA (en caso de que uses el coche para trabajar). Otras ventajas posibles radican en que muchos rentings incluyen en el contrato el mantenimiento, el cambio de neumáticos, el seguro a todo riesgo… Un renting es adecuado para aquellos conductores que necesitan disponer permanentemente de un coche, no les basta con alquilarlo esporádicamente.

Para evaluar si te es más beneficioso que la compra, tendrás que fijarte muy bien en los contratos que te ofrecen. No sólo en la tarifa mensual que tendrás que pagar y en el modelo de coche que incluye.

También, como hemos dicho, si se completa con servicios de mantenimiento, seguro o si tendrás que pagar cuota de cancelación de contrato en caso de que quieras devolverlo. Y, algo muy importante: cuántos kilómetros al año podrás recorrer con esa tarifa porque, si los sobrepasas, te tocará abonar un extra.

Leasing. Para los que dudan entre comprar o no comprar

El leasing se diferencia del renting en que ofrece una opción de compra a largo plazo del vehículo. Es decir, una vez termina el contrato, el usuario podrá abonar una cuota final para quedarse con su coche, o devolverlo.

Los consejos a seguir a la hora de contratar un leasing son parecidos a los explicados en el caso del renting: leer bien la oferta, qué servicios incluye, cuál será la cuota final para hacerse con el vehículo, etc.

Coche ahorro

Compra. Porque a veces no queda otro remedio

Si a pesar de todas estas opciones aún crees que debes comprar un coche, es porque de verdad necesitas tenerlo. No te preocupes, hay muchas razones por las que puedes sentirte más seguro siendo el propietario de tu automóvil.

Esta opción también presenta múltiples opciones, y a la hora de elegir debes cuenta algunos aspectos. Por ejemplo, el plazo de vida que les queda a algunas motorizaciones (como el diésel) o qué tipo de combustible se adapta mejor a tu ritmo de vida (híbrido, gasolina, eléctrico, hidrógeno…).

Otro dato: tras cuatro años de uso, un coche en propiedad te habrá salido mucho más caro que uno de renting, a menos que decidas venderlo y consigas un buen precio.

Por otra parte, reconocemos que a un coche se le puede tomar cariño. Y a veces eso pesa más que el gasto o la sostenibilidad. ¿O no? Tú decides.

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