Basura electrónica: ¿Dónde reciclarla?

Basura electrónica

Tu dispositivo móvil, la pantalla del ordenador, el microondas que ya no calienta a la misma potencia, el frigorífico… Pronto, la vida de todos esos aparatos electrónicos que utilizas a diario llegará a su fin. O, antes de que eso ocurra, te habrás cansado de ellos y querrás sustituirlos por unos nuevos. Se convertirán entonces en basura electrónica.

Te plantearás entonces la eterna pregunta: ¿dónde puedes desecharlos? ¿Se pueden reciclar? En este artículo te damos algunas pistas sobre la importancia de reciclarlos correctamente para reducir su impacto en el medio ambiente.


La basura electrónica desborda el planeta

Posiblemente desconocías que cada ciudadano europeo produce 17,7 kg de basura electrónica al año, también conocidos como RAEE (residuos de aparatos eléctricos o electrónicos).

Son los teléfonos, ordenadores, televisores, frigoríficos, pequeños electrodomésticos, lavadoras, juguetes, reproductores de música y un gran número de aparatos de uso rutinario que acabamos desechando.

En 2018 se generaron unos 50 millones de toneladas de este tipo de residuo, según el Fondo Económico Mundial (en 2050 llegaremos a 120 millones de toneladas). De estos, sólo el 20% se recicló correctamente.


Dónde reciclar basura electrónica

Hay tres formas de reciclar los aparatos electrónicos:

⇒ Tiendas de electrodomésticos y electrónica: Las tiendas están obligadas a recoger la basura electrónica y entregarlos a las concesionarias para su procesado. Por tanto, cuando vayas a adquirir un aparato nuevo, no dejes el viejo en casa: llévalo contigo a la misma tienda donde vas a comprar. No puede ser más sencillo.

⇒ Marcas y distribuidoras: Los fabricantes de electrodomésticos y sus distribuidores también deben cubrir la recogida del mismo cuando lo queramos desechar.

⇒ Punto Limpio: En todas las ciudades existen puntos limpios, fijos y móviles, a los que debemos dirigirnos cuando queremos desechar, no sólo RAEE, sino también cualquier residuo peligroso (aceite de cocina, radiografías, pintura, etc).


Reciclaje de basura electrónica: Un servicio por el que ya has pagado

Posiblemente desconoces que cada dispositivo tecnológico vendido en la UE incluye un sobrecoste en su precio como tasa que grava su futuro reciclaje. En España, esta tasa implica un aumento de entre 5 y 30 euros en el coste final del producto. A través de este impuesto, se recaudan unos 4.000 millones de euros anuales en la UE que deberían servir para asegurar el correcto reciclado del futuro RAEE.

Por tanto, si decides depositar tus electrodomésticos en los contenedores equivocados, has de saber que no sólo estás haciendo un flaco favor al planeta. También estás renunciando a un servicio que ya has abonado.


Reciclar la basura electrónica tiene muchos beneficios

Un millón de smartphones correctamente reciclados devolverá a la cadena de producción hasta 9 toneladas de cobre, 250 kg de plata y 22 kg de oro. Pero además, también evitará tremendos perjuicios para el planeta y la población.

Los frigoríficos y aparatos de aire acondicionado, por ejemplo, contienen peligrosos gases refrigerantes que deben ser sumergidos en nitrógeno líquido para su almacenamiento. También contienen CFC, gases responsables de la destrucción de la capa de ozono. Reciclar una tonelada de dispositivos móviles evitará la emisión de 8 toneladas de CO2.


¿Qué pasa cuando NO reciclas bien los residuos electrónicos?

Cuando la basura electrónica no se recicla como indica la normativa, acaban mezclados con el resto de deshechos, provocando daños graves al medio ambiente.

En muchos casos, son transportados a vertederos ilegales. De esta forma causan irreversibles perjuicios al medioambiente global y estragos entre la población local (desde tumores hasta intoxicaciones).

Los materiales de la basura electrónica destruyen los acuíferos y toda la riqueza natural que existe alrededor de los vertederos. Y los componentes más peligrosos (plomo, mercurio, cadmio, gases CFC, gases refrigerantes) acaban en el agua y la atmósfera.

Además, no reciclar basura electrónica supone un terrible agujero en la economía circular y un obstáculo para desarrollar el modelo de economía verde que tanto necesita el planeta.


¿Qué pasa cuando SÍ reciclas bien los residuos electrónicos?

El objetivo de reciclar un RAEE es recuperar tantos componentes como sea posible, manteniendo en funcionamiento el ciclo circular. Cuando se recicla un residuo electrónico su itinerario es el siguiente:  

1. Se almacena en instalaciones seguras.

2. Se pesa, para controlar la cantidad exacta que cada instalación está procesando.

3. Se somete a un tratamiento previo con el fin de optimizar la cantidad de componentes que serán recuperados.

4. Se colectan los materiales reutilizables.

5. Algunos componentes pueden destinarse a otra fase posterior, en la que se fundirán plásticos o metales para recuperar los materiales más inaccesibles.

Durante todo el proceso, los componentes peligrosos como mercurio, plomo o gases refrigerantes, se almacenan apropiadamente, apartados del medioambiente y de la salud de los consumidores.

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