Algún día… las criptomonedas no nos darán ningún miedo

Criptomonedas

Bitcoin, Ripple, Tezos, Ethereum… Aunque las monedas virtuales o criptomonedas, no han dejado de desarrollarse desde comienzos de 2010, a fecha de hoy sigue siendo dominio de unos pocos usuarios. (Se estima que en España un 10% de usuarios tiene Bitcoins. Fuente: Estudio ING. 2018).

Sin embargo, todo podría estar a punto de cambiar. ¿Por qué? Sigue leyendo:

Criptomonedas: ¿En qué punto nos encontramos?

En 2019, habrá 2.870 criptomonedas en circulación en todo el mundo, representando 246 miles de millones de euros. En un año, esa cifra podrá aumentar hasta un 50% y su valor hasta un 35%, según algunas fuentes. No es raro por tanto, que instituciones y grandes empresas tengan puesto un ojo de forma permanente en la evolución de las criptomonedas.

Apoyadas en la tecnología blockchain, las nuevas monedas virtuales ofrecen distintas ventajas relacionadas con la seguridad, la transparencia y la accesibilidad, eliminando por completo los intermediarios.

Libra, la moneda «made in Facebook»

Tras un lanzamiento cargado de atención mediática en 2019, Libra, la nueva moneda digital respaldada por el grupo de Mark Zuckerberg -y por otros partners de renombre como MasterCard, Spotify y Uber- prevé convertirse, según su sitio web, en «la moneda de una nueva economía global para empoderar a miles de millones de personas».

Responderá a la creciente necesidad de cambiar dinero (al rededor de 1.700 millones de personas no tienen acceso a servicios bancarios y el 85% de las transacciones en el mundo son en efectivo), acelerar los pagos y, sobre todo, reducir significativamente los costes de las transferencias bancaria.

Propósitos significativos que luchan por convencer a los potenciales participantes de este nuevo juego… comenzando por los gobiernos.

Trabas y puntos débiles

Los temores más comunes desde los gobiernos son, por supuesto, la pérdida de control del dinero y todo lo que ello conlleva (política económica, inversión, soberanía nacional y más), así como la protección de datos.

Por otro lado, si el dinero en efectivo desaparece en favor de una moneda virtual creada por un actor privado, la principal preocupación es el uso que se pueda hacer de la información que general las transacciones monetarias. Sería posible que una empresa privada realizase un seguimiento de todas las compras, incluso de las más mundanas. Además, ¿quién podría garantizar que esos datos no se utilizarán con fines de marketing?

En lo que respecta a Libra, su lanzamiento se ha pospuesto por el momento. Pero hay nuevos proyectos comenzando a gestarse. China, por ejemplo, ha anunciado que ha lleva cinco años trabajando en la creación de su propia criptomoneda y ya se está preparando para probarla en los próximos meses. Si el proyecto continúa adelante, esta vez, la pérdida de la soberanía nacional no podría citarse como una problemática.

Conclusión

Las criptomonedas han llegado para quedarse. Ya no pueden considerarse una actividad marginal o al margen de la sociedad. Un fuerte indicador que soporta esta idea, es el hecho de que algunas ONG y organizaciones benéficas incluso ya recolectan donaciones en criptomonedas.

Se están ganando un hueco sorprendentemente rápido en la mente de las personas. ¿Cuál es tu opinión? El día de mañana, al pagar en un terminal, quizá puedas elegir entre «débito» o «crédito» y además añadir una tercera opción, la de «criptomoneda».

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