Vuelta al cole 2021-2022 y medidas contra el covid 19

Tras casi año y medio después de su estallido, y a pesar de la campaña de vacunación, la pandemia de covid 19 sigue siendo el tema de conversación más frecuente. Las nuevas variantes, como la Delta, siembran de dudas la vuelta a la normalidad. Y entre todas ellas, en estas fechas prevalece la que afecta a miles de padres: la vuelta al cole.

¿Se seguirá pareciendo el curso que viene al atípico curso 2020-2021, o se relajarán algunas de las medidas para recuperar las formas de la época prepandémica? En este artículo, analizamos el problema en cinco claves.


El plan de vuelta al cole se anticipó en mayo

En mayo se publicó la nueva versión del documento llamado “Propuesta de medidas de prevención, higiene y promoción de la salud frente a covid-19 para centros educativos en el curso 2021-2022”.

En el se permitía una relajación de las medidas para ir regresando a la normalidad de los centros escolares anterior a la pandemia. Estas medidas estaban siempre condicionadas a que se fueran cumpliendo las perspectivas más optimistas, y afectaban, sobre todo, a la ratio de las aulas, a la contratación de profesores adicionales y a los grupos burbuja.


Lo ideal: subir el límite de los ratios

El tamaño de los ratios es fijado por cada comunidad autónoma, pero siempre dentro de los límites que permita el Ministerio de Educación y, en este caso, el de Sanidad.

Teniendo en cuenta las expectativas de la campaña de vacunación, que pretendía tener inmunizada al 70% de la población española en septiembre, Educación y Sanidad han aumentado el límite de los grupos.

En el curso de 2020-2021, este límite era de 20 alumnos. En el curso actual, será de 25 en infantil y 30 en primaria (aunque la mayoría de las comunidades no superan el límite de 25).


¿Y qué pasaría con los grupos burbuja?

Como sabemos, cada aula conforma un grupo burbuja. Esto quiere decir que los alumnos pueden interactuar sin restricciones entre sí, pero no pueden mezclarse con otros grupos burbuja en el patio o el comedor.

Para el curso 2021-2022, la fórmula de los grupos burbuja seguiría vigente. Sólo si llegásemos a un escenario óptimo, con una incidencia a 14 días inferior a 25 casos por cada 100.000 habitantes y una ocupación de camas de UCI de menos del 5%, se plantearía relajar las medidas de contacto entre distintos grupos burbuja.


La realidad: la quinta ola y la variante Delta lo han complicado

Cuando se publicó la modificación de ese documento, el éxito de las medidas aplicadas en el curso anterior daba alas al optimismo. La campaña de vacunación avanzaba con muy buen ritmo, la variante Delta apenas se conocía y la quinta ola no estaba prevista. El ascenso del número de contagios a principios de verano han vuelto a rebajar las expectativas.

De todas formas, de momento nada ha cambiado. La intención de Educación es que las clases vuelvan a ser presenciales, tanto en primaria como secundaria. Y que la mayoría de los adolescentes inicien el curso con una dosis de la vacuna ya aplicada. ¿Será suficiente?


Ahora sabemos más del virus que en el curso anterior

Cuando se diseñaron las medidas sanitarias para el curso 2020-2021, apenas sabíamos nada del virus. La mayoría de los padres pensaba que las aulas iban a cerrarse y los alumnos iban a confinarse durante la gran mayoría del tiempo. Afortunadamente, estábamos equivocados.

Ahora sabemos más cosas que pueden llevarnos a tomar medidas más eficaces y a suprimir las restricciones inútiles. Por ejemplo, sabemos que el virus se contagia por aerosoles, no por superficies, por lo que es más importante invertir en medidores de CO2 o en sistemas de renovación de aire de espacios cerrados que en desinfección del mobiliario.

También sabemos que los niños no son ese peligroso vector de contagio que se temía al principio de la pandemia, por lo que se puede abrir algo más la mano con ellos.

Además, los test, tanto antigénicos como PCR, se han generalizado, permitiendo un control más inmediato de los brotes. Las vacunas se están mostrando eficaces, quizá no para evitar contagios, pero sí para rebajar la peligrosidad del virus. Y las farmacéuticas ya tienen a la población infantil en el punto de mira, como próximo paso para la inmunización.


Las clases empiezan en septiembre, con covid o sin él

En cualquier caso, a diferencia del año pasado, el inicio de las clases no parece que vaya a aplazarse. A principios de septiembre, y en todas las comunidades, dará comienzo el curso.

Sólo cabe desear que la pandemia vaya perdiendo energía hasta convertirse en algo que deje de determinar nuestras vidas. Y que nuestros niños puedan volver a disfrutar de una educación tan necesaria para el futuro de todos.

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