Salud y finanzas personales: ¿Cómo se afectan entre sí?

Salud y finanzas

Finanzas sanas in corpore sano: ¿Cómo beneficia la salud a tu economía personal?

Salud significa ahorro

Los beneficios económicos de mantenerse sano empiezan por el ahorro. Por ejemplo, según la revista Health Affairs, quienes llevan una alimentación sana gastan hasta un 42% menos en facturas médicas y otros gastos de salud que quien padece sobrepeso.

Es cierto que en nuestro país contamos con un sistema público de salud que ayuda a paliar este desajuste, vale, pero también es verdad que nuestra seguridad social no siempre cubre todo lo que necesitas para compensar ciertos problemas: piensa, por ejemplo, en fisioterapias por dolores de espalda que no estarían allí si hicieras más deporte; en material ortopédico para unas articulaciones cansadas de aguantar el sobrepeso, etc.

Por no hablar del ahorro que supone dejar el tabaco, o caminar y pedalear en lugar de utilizar un medio de transporte motorizado.

La salud te ayuda a crecer profesionalmente

Un segundo factor que hay que tener en cuenta es el profesional. La falta de hábitos saludables trae consigo el riesgo de enfermedades muy graves (coronarias, oncológicas, etc) que pueden mantenerte alejado del entorno laboral mucho tiempo.

Si eres un trabajador autónomo o un emprendedor, el riesgo de dejar de facturar es patente. Pero aunque trabajes por cuenta ajena, mantenerte en dique seco mientras te recuperas de una dolencia grave no va a ayudarte, precisamente, a prosperar en tu carrera o a acceder a puestos con mejores ingresos.

Salud y ejercicio mejoran tu actitud

Está demostrado que hacer ejercicio, llevar una vida sana y mantenerse en forma es vital para irrigar el cerebro con sustancias que favorecen una actitud positiva. Este estado de ánimo es el adecuado para fortalecer tu autoestima y ayudarte a establecer relaciones sociales más sólidas. Y esto es muy importante, pues, al final, las grandes oportunidades laborales surgen de combinar la confianza en uno mismo con los contactos adecuados.

Sin salirnos de los beneficios emocionales, actividades saludables como el ejercicio físico tienen un notable efecto desestresante. Si sufres el llamado estrés financiero, es decir, si la causa de tu ansiedad es provocada por algún asunto económico, practicar deporte te puede ayudar a tener las ideas más claras y afrontar el problema con una mejor actitud.

Además, la mayoría de los deportes no implican un desembolso importante de dinero, así que son un pasatiempo barato que todos nos podemos permitir.

Corpore sano in finanzas sanas: ¿Cómo perjudican las malas finanzas a tu salud?

El estrés financiero

Ya lo hemos mencionado más arriba y es una de las mayores amenazas para la salud mental en tiempos de crisis. Se denomina estrés financiero a la angustia crónica que provoca el exceso de endeudamiento o los continuos problemas para llegar a fin de mes.

Puede provocar hipertensión, insomnio, ansiedad, depresión y aumentar la predisposición a caer en una adicción. Ante esta amenaza, se recomienda seguir los consejos financieros básicos, unificar créditos, llevar un presupuesto, deshacerse de gastos superfluos y tener todos los movimientos bajo control. Realizar actividades deportivas que nos provean de unos minutos de desconexión es muy recomendable.

La tentación de la comida basura

El estrés financiero puede traer consigo la tentación de caer en malos hábitos, como el consumo de comida basura. Hay estudios que certifican cómo este tipo de comida, rica en grasas saturadas, llenas de sabor, es una fuente de placer fácil para nuestro cerebro, que llega incluso a desarrollar cierta adicción a ella. Es probable que, en estados de ansiedad provocados por una mala situación económica, el afectado busque recompensas rápidas en comidas poco saludables. Pero es un remedio que, a la larga, te hará sentir peor, pues esas sustancias tienen efectos nefastos en el estado de ánimo.

Así que, ya sabes, si estás pasando un bache financiero, no te dejes vencer por las tentaciones fáciles: comer menos carbohidratos, menos carne y más fruta es útil para vencer la depresión.

Caer en el sedentarismo

Los problemas económicos pueden minar gravemente nuestro estado de ánimo y eso, a la postre, es un detonante para hacernos caer en el sedentarismo.

Esto conlleva muchos riesgos para la salud: una vida sin ejercicio es una amenaza para casi todos los órganos que hay en tu cuerpo, desde el corazón y las arterias hasta las células