5 planes de verano para bolsillos ahorradores

Planes de verano

El verano no es una buena época para los ahorradores. Las terrazas de los restaurantes llenas, los hoteles completos, los chats de Whatsapp repletos de planes… Pero que necesites ahorrar no quiere decir que no existan propuestas hechas a tu medida. Este verano, te invitamos a ver la vida desde los ojos de un adolescente con poco presupuesto. Renuncia a las cosas sofisticadas y vuelve a verlo todo con un ánimo más joven. Abre bien los ojos y déjate fascinar.

Fiestas de pueblo

A veces lo que importa no es dónde vas, sino cuándo vas. Hasta la localidad con el menor encanto turístico del mundo puede volverse interesante cuando celebra sus fiestas patronales. Y en verano hay cientos.

Unas calles grises, sin encanto, de repente pueden teñirse del color de las comparsas, los desfiles, las procesiones, los encierros, los trajes tradicionales, las camisas de las peñas… En las fiestas populares puedes encontrar bebida y comida barata (a veces incluso gratuita), música, espectáculos callejeros (títeres, teatro, juegos pirotécnicos, correfocs…) y asistir a eventos tradicionales únicos.

En España somos especialistas en poner a todo un pueblo a pasárselo bien. Hay fiestas de todo tipo; desde la Batalla del Vino de Haro, la Tomatina de Buñol o la Merengada de Vilanova i la Geltrú; hasta las que recuperan tradiciones ancestrales, como las Rapas das Bestas de Galicia. Hay «fiestas de prau» en Asturias y Ferias en Andalucía.

En todas abundan los gigantes y cabezudos, los cohetes y mascletás, las bandas en directo y, por supuesto, el reparto de sangría, agua de Valencia, zurracapote, rebujito… Seguro que tienes alguna fiesta popular tan cerca de tu ciudad que ni siquiera necesitas resolver el tema del alojamiento. Eso sí: si bebes, no conduzcas, por favor.

Caminar y pedalear

Por lo que te cuesta un bocadillo y un billete de ida y vuelta, puedes pasarte el día caminando por esas espectaculares sendas que tanto abundan en nuestro país. Desde Madrid, por ejemplo, el Cercanías pone a tu alcance todas las posibilidades que te ofrece la Sierra de Guadarrama o la Pedriza.

Y, si tienes coche, puedes llegar en el día a sitios un poco más frescos en esta época del año, como Gredos, el Alto Tajo o la Vera. Desde Barcelona y Zaragoza estás a tiro de piedra del Pirineo o de la Matarranya. Y desde cualquier lugar de Andalucía puedes llegar a Cazorla, La Alpujarra, Grazalema, etc.

Si prefieres hacer noche, otra ventaja del senderismo es que, si se solicita con tiempo suficiente para reservar plaza, los refugios y albergues suelen ser muy baratos. Y, si te atreves, vivaquear en zonas autorizadas sale casi gratis. De esta forma, puedes disfrutar de una experiencia inigualable recorriendo uno de los muchos senderos de largo recorrido que cruzan la geografía española.

Tan solo debes tomar algunas precauciones de sentido común: intenta evitar las horas centrales del día, usa mucha crema, gorra, lleva agua abundante y siempre avisa de tus itinerarios a algún familiar o amigo. Y, sobre todo, en estos meses, respeta todas las indicaciones para prevenir el serio riesgo de incendios.

¿Quieres más incentivos? Nuestro país es especialmente rico en parajes protegidos. Tenemos 15 parques nacionales, lo que hace que puedas conducir hasta alguno de ellos en menos de 3 horas desde cualquier punto de nuestra geografía. Teide, Monfragüe, picos de Europa, Sierra Nevada, Daimiel, Doñana, Islas Atlánticas… No hay ninguno que no valga la pena.

Recuerda, eso sí, ir preparado con el equipamiento adecuado. Gracias a la financiación instantánea en Decathlon, ahora es más fácil que nunca hacerte con el equipo deportivo que necesites (ya sea para pedalear, para caminar, escalar, etc).

Camping y playa

España es uno de los destinos turísticos favoritos del mundo y el sector hostelero va muy por delante a la hora de satisfacer todas las necesidades posibles a buen precio, también en el ámbito de los campings.

Aquí tienes una guía de campings que edita la Federación Española de Clubes Campistas. Seguro que encuentras un lugar que responda a tus exigencias. Se trata de espacios con todas las infraestructuras que necesitas para pasar unos días con total comodidad, y disfrutar de la playa y de la montaña: piscinas, bungallows, baños bien equipados, restaurantes… hasta WiFi.

Y si ese lugar está cerca de la playa, mejor que mejor. No hace falta decir que la playa se encuentra en el Top 5 de los mayores placeres gratuitos de la vida. La Agencia Europea de Medio Ambiente confirma que las playas españolas son excepcionales. Un 87% de nuestros arenales costeros han recibido la máxima calificación en su Informe Técnico de la Calidad de las Aguas de Baño.

Además, hay playas para todas las necesidades: desde las más accesibles, que cuentan con las infraestructuras necesarias para que cualquiera pueda disfrutar de ellas, hasta las más salvajes, reservadas a los aventureros que busquen algo más especial.

Leer, ver películas, jugar a videojuegos

Existe una especie de presión social que viene a decir que pasar el verano encerrado entre cuatro paredes es deprimente. Pero piensa de nuevo en cuando tenías 20 años: ¿no te gustaba pasarte jornadas enteras en posición horizontal, entretenido de mil formas distintas? Ahora tienes horas libres para alimentar tu mente y espíritu de esas historias, en cualquiera de sus formatos, que nos hacen humanos.

Recuerda: las bibliotecas públicas son gratuitas. Y además, descubrirás una cosa: en ellas no encontrarás solo ejemplares de la Celestina y el Quijote. También ofrecen novedades de todos los géneros, fantasía, noir, ciencia ficción…El verano es un momento inmejorable para devorar varios volúmenes de Stephen King, comprobar si los libros de Juego de Tronos son mejores que la serie o descubrir por qué millones de lectores han quedado fascinados con 50 sombras de Gray. Como suscribiría Daniel Pennac, la única norma es leer sin complejos, lo que te gusta, y nada más.

Si quieres ahorrarte el dinero de la suscripción a cualquier plataforma de películas en streaming, en las bibliotecas también puedes tomar prestadas series y películas. Así que desempolva el DVD y márcate un maratón de clásicos de los 80 o de pelis de terror.

Por último, no olvidemos los videojuegos, que poco a poco se han convertido en una actividad lúdica para adultos. En los últimos años, los creadores están apostando por videojuegos más sencillos a nivel técnico, pero mucho mejor pensados y elaborados a nivel creativo. Algunos ejemplos como Pappers Please, Monument Valley, Portal, Shadow of the Colossus o Faster Than Light llenarán tus días de verano de sensaciones, música, diseño gráfico, tramas absorbentes y muchísima imaginación. ¡Diversión sin complejos y sin que te cueste un riñón!

Talleres y cursos

Cuando somos adultos, acabamos por reconocer que aprender puede ser muy divertido. Por eso los veranos se llenan de talleres y cursos que, además de fortalecer nuestros currículos, nos proveen de horas de entretenimiento responsable.

Los más perseguidos, últimamente, son los cursos tecnológicos, pero no escasean los de humanidades, clubes de lectura, deportivos o de crecimiento personal. Los precios y condiciones son muy variados. El auge de la formación online hace que puedas asistir desde cualquier lugar, y que las tarifas puedan llegar a ser incluso gratuitas.