¿Qué tipos de préstamos existen y cuáles son sus características?

Tipos de préstamos-Oney España

Pedir un préstamo es una decisión importante. Ya sea para comprar un coche, reformar una vivienda, financiar unos estudios o hacer frente a un gasto inesperado, elegir el producto adecuado puede ayudarte a ahorrar dinero y a devolverlo con mayor tranquilidad.

Sin embargo, no todos los préstamos funcionan igual. Existen diferentes modalidades según su finalidad, el plazo de devolución, el tipo de interés o las garantías que exigen. Conocer estas diferencias es el primer paso para elegir la financiación que mejor se adapta a tus necesidades.

En esta guía repasamos los principales tipos de préstamos que existen y las características de cada uno.

¿Qué es un préstamo?

Un préstamo es un contrato mediante el cual una entidad financiera entrega una cantidad de dinero a una persona o empresa, que se compromete a devolverla en un plazo determinado junto con los intereses pactados.

Aunque muchas veces se utilizan como sinónimos, préstamo y crédito no son exactamente lo mismo.

  • En un préstamo, recibes todo el dinero desde el principio y comienzas a devolverlo según el calendario establecido. 
  • En un crédito, en cambio, dispones de un límite de dinero del que puedes ir utilizando solo la cantidad que necesites, pagando intereses únicamente sobre el importe dispuesto.

En general:

  • El préstamo suele utilizarse para financiar una compra o proyecto concreto.
  • El crédito resulta más adecuado para cubrir necesidades puntuales de liquidez.

Tipos de préstamos

Existen numerosas modalidades de préstamo. Algunas están pensadas para particulares y otras para empresas o profesionales.

Préstamos personales o de consumo

Son los más habituales entre los particulares. Permiten financiar proyectos personales sin necesidad de justificar un destino concreto en muchos casos.

Suelen caracterizarse por:

  • Importe medio o moderado.
  • Plazos de devolución relativamente cortos o medios.
  • Sin necesidad de aportar una garantía hipotecaria.
  • Cuotas mensuales fijas en la mayoría de los casos.

Dentro de esta categoría encontramos distintas modalidades.

Préstamos para vehículos

Pensados para financiar la compra de un coche nuevo o de segunda mano. Algunas entidades ofrecen condiciones específicas para vehículos eléctricos o híbridos mediante préstamos ECO.

Préstamos para estudios

Permiten afrontar el coste de una carrera universitaria, un máster, cursos de especialización o estancias en el extranjero, distribuyendo el pago durante varios años.

Préstamos rápidos

Son préstamos de importes reducidos y tramitación muy ágil. Suelen aprobarse en poco tiempo, aunque habitualmente presentan un coste superior al de otros préstamos personales, por lo que conviene utilizarlos únicamente cuando existe una necesidad puntual.

Otros préstamos personales

También existen préstamos específicos para:

  • Reformas del hogar.
  • Viajes.
  • Gastos médicos.
  • Bodas y celebraciones.
  • Compra de equipamiento tecnológico.
  • Reunificación de pequeños proyectos personales.

Muchas entidades financieras adaptan la financiación a cada finalidad ofreciendo condiciones específicas.

Préstamos hipotecarios

Los préstamos hipotecarios están destinados principalmente a la compra de una vivienda. A diferencia de los préstamos personales, utilizan el propio inmueble como garantía. Normalmente permiten financiar importes elevados con plazos largos, que pueden superar los veinte o treinta años.

Hipoteca a tipo fijo

El interés permanece igual durante toda la vida del préstamo. Su principal ventaja es que la cuota mensual no cambia, lo que facilita la planificación económica.

Hipoteca a tipo variable

El interés se revisa periódicamente tomando como referencia un índice, habitualmente el euríbor. La cuota puede subir o bajar dependiendo de la evolución de los tipos de interés.

Hipoteca mixta

Combina ambas modalidades. Durante los primeros años aplica un interés fijo y posteriormente pasa a funcionar como una hipoteca variable.

Préstamos para empresas y autónomos

Están diseñados para financiar inversiones empresariales, compra de maquinaria, ampliación de negocio, necesidades de circulante o proyectos de crecimiento. Las condiciones suelen depender del tamaño de la empresa, su solvencia y el destino de la financiación.

Préstamo con garantía

En este tipo de operaciones el solicitante aporta un bien como garantía adicional, que puede ser un inmueble, un vehículo u otros activos. Al reducir el riesgo para la entidad financiera, es posible acceder a importes mayores o mejores condiciones, aunque también existe un mayor compromiso en caso de impago.

Préstamo de nómina

Es un préstamo dirigido a personas que domicilian su nómina o mantienen una relación estable con la entidad financiera.

En algunos casos puede ofrecer:

  • Tipos de interés más competitivos.
  • Tramitación simplificada.
  • Menores requisitos documentales.
  • Condiciones especiales para clientes vinculados.

Préstamo de consolidación de deudas

Su objetivo consiste en reunir varios préstamos o créditos en uno solo.

De este modo es posible reducir la cuota mensual, aunque normalmente el plazo aumenta y el coste total puede ser superior.

Antes de optar por esta solución conviene calcular cuidadosamente cuánto terminará costando la operación.

Tipos de préstamos según plazo e interés

Además de su finalidad, los préstamos también pueden clasificarse por la duración o por el tipo de interés que aplican.

Préstamos a corto, medio y largo plazo

Según el tiempo previsto para devolver el dinero, podemos distinguir:

  • Corto plazo: normalmente hasta un año.
  • Medio plazo: entre uno y cinco años aproximadamente.
  • Largo plazo: más de cinco años.

En general, cuanto mayor es el plazo, menor suele ser la cuota mensual, aunque el coste total de los intereses puede aumentar.

Interés fijo frente a interés variable

Otra diferencia importante es la forma en que se calculan los intereses.

En un préstamo a tipo fijo:

  • La cuota permanece estable.
  • Resulta más sencillo planificar el presupuesto.
  • Se conoce desde el principio el coste de la financiación.

En un préstamo a tipo variable:

  • El interés puede modificarse durante la vida del préstamo.
  • Las cuotas pueden aumentar o disminuir.
  • Existe una mayor incertidumbre sobre el coste final.

En los préstamos personales es mucho más habitual encontrar tipos de interés fijos.

¿Cómo elegir el tipo de préstamo adecuado?

Elegir un préstamo no consiste únicamente en buscar el interés más bajo. También conviene valorar otros aspectos como la flexibilidad, las comisiones o la capacidad real para asumir las cuotas durante todo el plazo.

Antes de contratar, hazte estas preguntas:

  • ¿Para qué necesito el dinero?
  • ¿Qué cuota puedo asumir cómodamente cada mes?
  • ¿Cuál será el coste total del préstamo?
  • ¿Existen comisiones o productos vinculados?
  • ¿Podré amortizar anticipadamente si quiero?

Comparar distintas ofertas y leer detenidamente las condiciones suele ser la mejor forma de tomar una decisión acertada. Al fin y al cabo, el mejor préstamo no es el más grande ni el más rápido, sino el que realmente se adapta a tus necesidades y te permite cumplir tus objetivos sin comprometer tu estabilidad financiera.

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