Cómo ahorrar gasolina en invierno con estos consejos

En los meses fríos es inevitable asumir un mayor gasto energético en el hogar. La buena noticia es que podemos seguir ahorrando en algunos consumos irrenunciables, como la gasolina.

En invierno, el aire acondicionado deja de tener sentido, por lo que se consigue un pequeño ahorro. Pero las temperaturas frías pueden afectar al rendimiento de tu motor, exigiendo más combustible.

Sea como sea, los consejos más importantes para gastar menos gasolina responden a dos preguntas: dónde repostar y cómo conducir. En definitiva: Cómo ahorrar gasolina con pequeños trucos.


Cómo ahorrar gasolina al repostar: las estaciones más baratas

Compara y organízate

El precio del carburante en una gasolinera cara puede superar hasta en 50 céntimos por litro al de la más económica.

Para que no te pase, haz una lista de los precios del carburante en las estaciones de servicio más cercanas a tu domicilio. Por ejemplo, si tienes cerca un punto de repostaje Alcampo, allí encontrarás gasolina de calidad y a buen precio. Y con descuentos en gasolina para clientes de Tarjeta Alcampo.

También puedes utilizar apps que te ayudarán a encontrar el combustible más barato, como Gasolina y Diesel España, Gasolineras de España o GasAll.

Te sugerimos repostar siempre un día concreto del mes o de la semana: así no te sorprenderá el depósito vacío cuando sólo puedas llegar a establecimientos de precios altos.

En gasolina, ¿lo low cost sale caro?

Lo hemos dicho en anteriores ocasiones. La gasolina low cost pasa por los mismos procesos de homologación que la Premium. Además, tiene la misma calidad y respeta la mecánica de tu motor como la más cara.

¿Qué es lo que la hace tan económica? Que no la mezclan con sobreaditivos. Suponen un beneficio muy escaso para el rendimiento de tu coche pero, a cambio, les permiten estrategias de marketing que no serían posibles sin un producto diferenciado. Y cobrar mucho más dinero por litro. Así que, insistimos: confía en la gasolina low cost.


Cómo ahorrar gasolina en la conducción

Evita conducir con acelerones y frenazos. Sobre todo, en esta época en que las calzadas mojadas pueden afectar a la tracción, porque tu depósito de gasolina durará menos. Una conducción suave implica dos cosas: mínimo impulso necesario y máximo aprovechamiento de la inercia. Cuando un coche aprovecha sus impulsos, el gasto de gasolina es mucho menor.

De hecho, se calcula que la conducción adecuada puede ahorrar hasta un depósito cada 4000 kilómetros. El desarrollo óptimo de un motor común es de entre 1700 y 2500 revoluciones por minuto, si es diesel, y entre 3000 y 4000 rpm si es gasolina. En este régimen te aseguras un buen consumo.

Esta conducción suave coincide también con la conducción prudente (así tendrás menos probabilidades de gastar dinero en siniestros). Por ejemplo, para conducir suavemente mantén una distancia de seguridad adecuada, coge despacio a las curvas, etc. Piensa que las condiciones meteorológicas de estas estaciones no son las mejores.

Conduce suave y despacio

Conducir suave no es exactamente sinónimo de mantener una velocidad moderada. Pero si quieres ahorrar aún más gasolina, debes levantar el pie del acelerador. Cuando la media de marcha en autopista es de unos 100 km/h, se produce un verdadero ahorro. Pasar de una media de 120 km/h a una de 140 km/h puede aumentar el consumo hasta en un 30%.

Sírvete de la tecnología

Puede que no tengas un coche eléctrico o híbrido, pero en los últimos años los coches vienen equipados con instrumentos que te ayudan a llevar una conducción más económica, como el start-stop, que apaga el motor mientras el coche está detenido, o la guía de conducción que te indica cuándo cambiar de marcha para llevar una relación óptima.

Revisa el peso del vehículo

A mayor peso, más combustible para mover tu coche. Por tanto, mejor que no utilices el maletero como trastero.

Además, si eres esquiador, o montas en bicicleta, te aconsejamos que no dejes colocados los cofres o los portabicis cuando no los vas a usar. Con ellos sólo aumentarás la resistencia al viento, por lo que el exigirás más consumo al motor para moverte a una determinada velocidad.

Mantén el coche a punto

Un coche a punto es un coche más eficiente. Por ejemplo, el aceite renovado optimiza los procesos del motor, haciéndolo rendir mejor. Al subir al coche, retiras del volante la cartulina de la última revisión.

También es importante tener un filtro de aire limpio: si está sucio, obstaculizará la entrada de oxígeno, empobreciendo la combustión.  Todo esto tiene consecuencias en el consumo. Además de prevenir caras averías.

Tener los neumáticos hinchados a la presión correcta también tiene un efecto directo con el consumo de gasolina. Si están algo bajos, la fricción será mayor, provocando un mayor gasto. Pero, ojo, en esta época tampoco se puede sobrepasar el límite recomendado de presión, pues tu neumático podría perder seguridad. Así que respeta el consejo del fabricante.

Aparca en garaje y olvídate de calentar el coche

Los coches rinden mejor cuando tienen una temperatura más elevada. Ahora, en otoño e invierno, si aparcas en el exterior, durante los primeros metros tu motor necesitará más carburante. Si, por el contrario, aparcas en garaje, en esas fases iniciales el consumo será menor.

Pero esto no quiere decir que lo vayas a solucionar precalentando el coche al ralentí. Esta costumbre se practicaba para que los coches no se calasen o ahogasen en baja temperatura, pero los modelos actuales ya no necesitan ese precalentamiento, sean diesel o gasolina. Tampoco te servirá para alcanzar la temperatura adecuada para un rendimiento más económico, y derrocharás el combustible necesario para mantener el motor en marcha.

Esperamos que estos consejos te ayuden a destinar un poco más de dinero a la calefacción y el agua caliente de tu hogar, tan necesarias en estos meses de otoño e invierno.

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